Nuestras Cajas


Las cajas nido que fabricamos no pretenden ser bonitas o decorativas. Nuestros nidales están profesionalmente diseñados para favorecer su uso por parte de las aves, simplemente. Dichos diseños respetan los modelos utilizados en más de un millón de nidales colocados durante años en los bosques españoles por parte del ICONA y que han demostrado sobradamente su eficacia. Nuestras cajas nido han sido cuidadosamente estudiadas para obtener los objetivos que pretendemos obtener. Estos objetivos son los siguientes:

Durabilidad: Para su fabricación utilizamos madera maciza de pino español tratada con sustancias que aseguran una alta resistencia a la exposición continuada a la acción del agua de lluvia y del sol. Asimismo, para unir las tablillas de las cajas se utilizan tornillos o tirafondos de 4 cm de longitud, incluso para el techo, lo que evita un defecto frecuente en las cajas nido, que es que el techo se desprenda por el peso de la caja, y ésta caiga al suelo. Por si esto fuera poco, a todas las cajas se les aplica un capa de pintura o aceite protector exterior que multiplica su resistencia.

Facilidad de uso: El sistema de frontal extraible cortado a bisel y asegurado con un cerradero de alambre no maleable, permite por una parte que dicho frontal no se desprenda del resto de la caja pero al mismo tiempo, sea de fácil apertura y cierre para las labores de inspección o limpieza. Asimismo, el gancho colgadero, fabricado de acero galvanizado de 4 mm de grosor garantiza que la caja pueda ser colgada y descolgada sin dificultad, y su dureza evita que el gancho se abra por acción del viento y la caja caiga al suelo.

Seguridad y confort para las aves: Nuestras cajas tienen las medidas adecuadas para que las aves que las utilicen no requieran un aporte adicional de material para el nido (como ocurre en nidales grandes). Asimismo, el agujero de entrada se realiza en las medidas adecuadas para cada especie y está protegido por una placa antipredador de plástico de alta resistencia que evita que picos carpinteros o ardillas agranden dicho agujero y depreden sobre los huevos o polluelos.

Economía: Nuestras cajas nido son simples y eficaces. Carecen de adornos y todos sus elementos persiguen que cumplan a la perfección su propósito, que no es otro que las aves las utilicen de forma segura y que sean cómodas de manejar, colgar y limpiar por parte del naturalista. Por eso son económicas, lo que permite que por el mismo dinero que costaría una grande y bonita caja el cliente pueda adquirir dos o más de las nuestras, lo que redunda en última instancia en mayor beneficio para las aves, al disponer de más lugares para nidificar.



Colocación y mantenimiento de las cajas nido

Cuándo:
El periodo adecuado para la colocación de los nidales es en otoño y principios del invierno. Ello permite que las aves se acostumbren a su presencia e incluso que puedan utilizarla de refugio durante las frías noches invernales
Dónde: Las cajas nido deben colocarse colgadas de ramas de árboles situados en zonas tranquilas a una altura de entre 3 y 6 metros. También podemos colocarlas en nuestros jardines o en parques públicos siempre que estén a una altura suficiente, fuera del alcance de las personas. Procuraremos no colgarlas demasiado cerca del tronco y la orientación del agujero de entrada sea hacia el sur o el este en zonas frías y hacia el oeste en áreas más cálidas. Sin embargo, en zonas con pocos lugares para nidificar, las aves tomarán las cajas con independencia de orientación, distancia al tronco e incluso altura.
Cómo: Para colgar la caja a una altura suficiente, podemos emplear pértigas o palos largos con un gancho en su extremo. Las varas de aluminio de los limpiafondos de las piscinas son muy útiles, baratas y fáciles de adquirir. En su defecto, también se pueden emplear escaleras. Es importante que esta labor sea realizada por adultos.
Cuántas: El número ideal es de 5 cajas por hectárea para respetar la territorialidad de las aves. La distancia entre cajas no debe ser menor de 25 metros.
Limpieza y mantenimiento: Todos los otoños debemos descolgar los nidales para efectuar estas labores. Debemos extraer todo el material del nido viejo y raspar las paredes interiores del nidal para eliminar los restos adheridos. Una vez limpio, debemos rociar el interior con un insecticida inocuo para las aves para eliminar ácaros e insectos. Revisaremos la caja y fijaremos de existir algún clavo suelto o tornillo, prestando especial atención al techo de la caja nido. Finalizaremos colgando la caja de nuevo en su rama original y anotaremos en nuestro cuaderno de campo la especie de ave que ha usado la caja si la conocemos o el tipo de material utilizado para el nido y otros datos como huevos encontrados, parásitos hallados, etc. Siguiendo estas sencillas normas, podremos seguir disfrutando de nuestras cajas nido durante años.

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